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14.5.26

PROCLAMACIÓN DEL ESTADO DE ISRAEL. RIKI STEINER "JUSTA ENTRE LAS NACIONES" 14 MAYO 1948:

Me lo narró tal cual en una ceremonia de inauguración de la Sinagoga de Setúbal (Portugal). Poco después falleció Rivka Steiner, una anciana muy simpática a la que debí caer muy bien. Descanse en paz.

(Dedico este modesto testimonio a aquellos y aquellas que confunden de forma "ignorante" a los pueblos con sus gobiernos)

Había nacido en alguna ciudad de Polonia en 1938.
Sus padres eran de familia acomodada y acabaron por emigrar a Suiza ante la ola nacionalsocialista que estaba por arrasar Europa y en especial a los judíos.
Suiza les proporcionó asilo pero también, me contó, la posibilidad de buscar refugio para aquellos que lograban escapar de los países que Hitler y el adormecido pueblo alemán iba ocupando. Supieron (me lo dejó muy claro) de la existencia de los campos de concentración y por supuesto de los campos de exterminio. Era Rivka una niña muy despierta a la que nada se le escapaba.
Sus recuerdos son vívidos, clavados con firmeza, sin concesiones gratuitas, según me confesó.
En 1947 emigró con su madre a Palestina —su padre había fallecido en Berna— a bordo de un paquebote británico, cuando se produjo la votación en la ONU sobre la partición de aquellas tierras. No se le escapaba a la niña ningún detalle de aquellos convulsos días de atentados y de violencia en aquella eterna tierra de Promesa. Los judíos pacíficos contra los judíos terroristas; y contra los árabes en contra de cualquier solución que no fuera arrojar al mar a sus enemigos.
Sus ojos se inundaron de lágrimas (yo me sentí conmovido aunque algo violento) al recordar ir de la mano de su madre Mirele hasta el centro de la ciudad. Las calles estaban inundadas de un gentío silencioso, expectante, esperando la medianoche cuando finalizaba el Mandato y se repartía la tierra en dos estados.
Los niños ayudaron aquella eterna tarde en preparar vendas en los puestos de socorro a la espera de la declaración de guerra. Rivka escuchó por vez primera palabras en hebreo en medio de aquel moderno Babel de lenguas europeas, inglés, polaco, francés, español. Rivka se consideraba afortunada de no lucir en su antebrazo números malditos de identificación tatuados por la maquinaria de la muerte nazisocialista como tantos niños vagando a la espera de que alguna institución atendiera a la joven población huérfana. Los puestos de socorro repartían aquel día de celebración anunciada aceitunas, mermelada y pan.
La plaza del Museo de Bellas Artes de Tel-Aviv se encontraba abarrotada, muchos escuchando Radio Kol Yisrael o leyendo la prensa clandestina.
Fue a media tarde cuando el reloj de la Historia se detuvo unos instantes —continuó narrando Rivka— al escucharse por los altavoces la voz de un pequeño hombre leyendo lo que iba a representar la hora Cero.
Justo antes de comenzar el Sabatt, David Ben Gurión lo leyó al mundo:

«Depositando la confianza en la Roca de Israel, suscribimos esta declaración sobre el suelo de la patria, en la ciudad de Tel Aviv, la víspera del shabat, 5 del mes iyar 5708, 14 mayo 1948, proclamando el ESTADO DE ISRAEL».

Mirele llamó entonces "Riki" a su hija, en lugar de Rivka, porque decía sonar más judío y Mirele se inscribió en el Registro del nuevo Estado de Israel como Miriam.
Bailaron hasta la extenuación junto con la abigarrada muchedumbre aquella tarde-noche del renacido hogar judío de Israel enarbolando la nueva bandera de la Estrella de David. Y entonaron durante toda la noche la "Hatikva", la canción con la que iban hacia la muerte en los hornos crematorios los malditos de la tierra y hoy convertida en Himno Nacional de Israel:
"Mientras en lo profundo del corazón
palpite un alma judía,
y dirigiéndose hacia el Oriente
un ojo aviste a Sión,
no se habrá perdido nuestra esperanza;
la esperanza de dos mil años,
de ser un pueblo libre en nuestra tierra:
la tierra de Sión y Jerusalén"

Riki —es mi opinión— debió ser una modélica ciudadana israelí, por la máxima gloria de "Justa entre las Naciones" que le concedió el gobierno de Israel por su defensa y trabajo hacia su nueva patria. Enterró a su anciana madre depositando y cubriendo su tumba de piedras, a la manera judía, de aquella otrora estéril tierra, hoy un país fértil y moderno.
Riki viajó por el mundo dando testimonio de su vida impartiendo conferencias. Se casó con un diplomático judeoportugués,
La conocí, ya digo, en una emotiva ceremonia judía en Portugal y aún no conozco los verdaderos motivos que hicieron que se me sincerase, tal vez porque le confesé que yo no era judío, pero sí orgulloso de mis simpatías. Ella simplemente me regaló su sonrisa.
Tal como me lo contó, lo cuento, siendo hoy, mayo de 2026, el 78º aniversario de la declaración de independencia de Israel.
Según la prensa hebrea ("Jerusalem Post") Riki Steiner falleció en 2025, a los 87 años, y está enterrada donde vivió gran parte de su vida, Tel Aviv, Israel.
Descanse en paz Riki Steiner "Justa entre las Naciones", testigo del glorioso día de la Proclamación del Estado de Israel.

Fuentes:
Excma. Sra. Riki Steiner (testimonio póstumo)
Archivo Nacional Justos entre las Naciones (Knesset-Parlamento Estado de Israel)
Jerusalem Post (hemeroteca)

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PROCLAMACIÓN DEL ESTADO DE ISRAEL. RIKI STEINER "JUSTA ENTRE LAS NACIONES" 14 MAYO 1948:

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