17.12.11

De curiosidad y belleza naturales...

foto 1
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Pues nada, que como tantas tardes, pedaleaba por la carretera de La Ribera (en el extrarradio de Huelva), y paré un momento en el arcén para contemplar una puesta de sol espectacular (1) que se me ofrecía: las nubes, el sol cayendo hacia la mar y la temperatura bajando por minutos. Cuando pude observar cómo uno de los cientos de aviones que entran a la península por las costas de Huelva, a gran altura, a través de los jirones de nubes, iba dejando una kilométrica estela de vapor, pero observé con sorpresa que volaba dejando con precisión el sol tras de sí. la. El caso es que se puede ver (2 y 3) cómo estaba siendo testigo de, ni más ni menos, de un curioso y novedoso, para mí, fenómeno que consistía en la sombra que proyectaba el avión prolongándose en su misma dirección (de espaldas al sol) y cómo la sombra era una perfecta prolongación de la estela por donde el avión volaba: era la senda que estaba siguiendo milimétricamente como si yo pudiera ver el camino recorrido SIN HABERLO HECHO AÚN!!! ya lo sé, que me dejé llevar por la imaginación y que cualquiera se puede reír de mi, pero aseguro que no estaba mirando mi dedo índice señalando al cielo, sino que mi boca se abrió de asombro comprobando, augurando, profetizando por dónde iba a dirigirse el avión: por la senda de su propia sombra. Y lo hizo hasta que el avión se perdió por el este adentrándose en nuestro país, entre las nubes, y el sol se desplomaba por el oeste, siguiendo caminos completamente opuestos pero exacta, milagrosa, maravillosamente prolongados.

LA NATURALEZA OFRECE MARAVILLAS. 
Y YO HE SIDO TESTIGO DE UNA!!!

En dos palabras:

IM
PRESIONANTE


15.12.11

Juan Ramón y su influencia sobre la Generación del 27 (Lorca, Alberti, etc)

¿Te gustan Lorca, Hernández, Alberti, Gerardo Diego, etc.? 
Pues has de saber que TODOS bebieron del dios Juan Ramón

(pulsa sobre los textos para leer mejor)
Añadir leyenda
Una excelente exposición cuyos comisarios son
Antonio Ramírez Almanza,
director gerente de la
Casa Museo Zenobia/Juan Ramón
y
Rocío Bejarano Álvarez, responsable del
Centro de Estudios Juanramonianos

CULTURA, DE ALTURA...

¡AL ALCANCE DE TODOS!
(el slogan, de J. A. Bejarano)
en
Moguer (Huelva, Andalucía)
ESPAÑA



DIFÚNDELO 
POR 
LA ROSA DE LOS VIENTOS VIRTUAL

14.12.11

Tartessos = Huelva ? (2ª parte)


...a la puerta de una de aquellas casas, vistiendo una túnica, la misma que lucen las mujeres que deambulan por el mercado. Se da cuenta de que todas van elegantemente vestidas, complementadas con grandes pulseras y brazaletes dorados. Sus túnicas exhiben abalorios en forma de alfileres, fíbulas, broches, hebillas y cinturones prendidos a los lados, sobre los hombros, proporcionándolas un aire muy femenino, a diferencia de los hombres que, dedicados a las rudas tareas de la pesca, de la minería o de la agricultura, visten sencillos jubones; casi todos se cubren con gorros de piel de cabra de distintas hechuras y tipos. También se ven algunos soldados, vestidos de cotas de malla y con cascos.
                                                         
                        Amelie se entera de que el reguli —reyezuelo de la ciudad— ha ordenado que trasladen las viviendas hacia la parte alta de los cerros, con el fin de, por lo visto, habilitar lugares en los que amontonar los minerales antes de proceder al embarque. Todos, en corrillos, comentan las nuevas leyes del emisario del Rey Argantonio, pero se percibe que hay quien cuestiona estos edictos a sabiendas de que el trueque del mineral por las especias de más allá de las Torres de Hércules, es gravoso para el pueblo turdetano —ellos—, y ha advertido las dudas de si los comerciantes y tratantes fenicios son amigos o enemigos. Y es que los mejores trabajos y beneficios los tienen estos, dedicados al comercio y transporte de minerales, mientras los naturales se dedican al pastoreo y a la pesca.
                        Amelie, consciente de que ni es su tiempo, ni su lugar, que es una intrusa, se da cuenta de que tras la apariencia de tranquilidad, algo de aquel emporio de riqueza no va a continuar como hasta ese momento. Entra a  la casa, dividida en varias estancias. Un niño está jugando, ensimismado, mientras una mujer atiza el fuego en un agujero practicado en el suelo.
                  

Tartessos = Huelva ? (1)

           Lugar: sur de la península celtíbera. Más concretamente, Olba, un  poblado asentado justo en los meandros de las desembocaduras de dos ríos. Desde la orilla, reverberando en la superficie del agua, se ve el sol que comienza a hundirse tras el mar tenebroso, por donde estaba la tierra sumergida de los atlantes. Anclado, un enorme barco fenicio carga roca aurífera, que refulge con intensidad. Llega transportado en grandes carros tirados por recuas de hasta diez o doce bueyes, procedente de los yacimientos del interior del reino de Onoba.         
         Los mercaderes de mineral lo transportan hasta las toscas gabarras de una sola vela, que a su vez transbordan  a los grandes barcos anclados en la boca de la barra arenosa. Los buques mantienen sus dos hileras de remos, de babor y de estribor, hundidos en  las tranquilas aguas de la bahía mientras los esclavos remeros descansan o portean los minerales auríferos a las bodegas. Las gabarras se cruzan con pequeños barcos que a su vez entran y salen de la playa para descargar toda clase de pescado y marisco que, aún saltan en los canastos de mimbre: róbalos, herreras, lisas, corvinas y pargos, así como acedías; chocos y otros cefalópodos, junto con enormes crustáceos y bivalvos, pueblan las aguas cercanas.
                        La pequeña ciudad, si es que se puede denominar así, lo forma un conglomerado de casas circulares construidas con una mezcla de barros de arcilla y adobe, extraídos de los cerros próximos. Sus pobladores, una gente en apariencia feliz, que pasa la mayor parte del día en continuo trasiego de embarcaciones cruzando desde la playa hasta la barra arenosa de enfrente, a no más de una milla de distancia. A estas horas del día es tal el tráfico, que no es infrecuente el choque entre barcas.
La vida transcurre plácidamente en el interior de Olba. En las callejuelas se trafica con el pescado recién traído e incluso se intercambia por lapislázuli, y otros materiales considerados menores, desembarcados de los barcos extranjeros, como alabastro, dorita, porfirio, obsidiana, que triturados y mezclados con otras substancias sirven para adornar el interior de sus casas y fabricar y decorar objetos de adorno, como vasijas y ajuar doméstico.
Jose A. Bejarano

4.12.11

Tharsis de cerca

Un día más me encuentro en Tharsis, que no es China precisamente, sino un pueblo viejo que tiene sus entrañas huecas, horadadas, exhaustas de ofrecer sus riquezas... 
Me acompaña Roberto, que hace pipí mirando al viejo malacate minero
Filón Norte: cobre, plata, oro, metales preciosos que los romanos y los ingleses se encargaron de extraer.
Tharsis, el joyero de Roma
Roberto se cansa y mis hombros, gustosos, lo soportan.
Tharsis minero nos espera al fondo...
Cuando sonaban los barrenos, el pueblo se paralizaba hasta tanto los barrancos de las cortas caían dejando las tierras rojas preñadas de los metales que aún son útiles para la Humanidad. Y no sólo me refiero al vil metal...
Cía. Minera de Tharsis. Lagunas de lavado de minerales dejando reflejos de mil colores en sus aguas
Nos espera Daniel, con sus padres, en el Casino minero
Pueblo nuevo, una barriada del viejo pueblo, antaño habitado por los forzados obreros pagados por el imperio: Roma
Viejas, aristocráticas fuentes inspiradas en las casonas de los señores de las tierras altas de la orgullosa Escocia
Pinares agarrados a la tierra. Tierra que ya no da, pero que contiene en sus entrañas enormes vetas cupríferas a la espera de nuevos emprendedores... quién sabe si ahora el viejo y todopoderoso imperio chino
Sus habitantes se afanan en recuperar, reparar, rehabilitar y reponer vestigios de tiempos pasados
Tibio sol otoñal declinando camino de los montes algarvíos hacia la mar océana.
Los gatos, al sol
Súbditos mineros de Su Graciosa Majestad
Elitistas, salvo excepciones
Y aquí, en este recoleto cementerio presidido por un hermoso pino, reposan muchos de ellos.
 Ni en la muerte quisieron contacto con los tarsileños (al igual que en otras cuencas)
Dieciséis tumbas. Dieciséis historias.
Dieciséis lápidas... y dieciséis fechas de un calendario roto, lejano en el Tiempo 
Vetas, de distintos colores que interpretaron los viejos mineros descifrando la calidad y la cantidad.
Picos, palas, barrenos, fuerza de hombres y caballos.
Trabajo, riqueza, vida. Y  muerte.
 T H A R S I S

2.12.11

Huelva, nocturno

Desde el Muelle de Levante, se divisa la puesta de sol tras las marismas y las salinas

El muelle otrora pesquero, permanece silencioso. Los barcos pesqueros han desaparecido y ya queda poca vida. Bruselas manda

Las aguas adquieren un color dorado largos minutos después de la desaparición total del sol. Pero han sido tantas horas desde el alba al ocaso que la luz queda adherida a la atmósfera de Huelva.
 Increibles atardeceres que nada tiene que ver con los ocasos de tierra adentro...

Una lancha busca refugio en la dársena. Es hora de buscar refugio bajo la atenta mirada de los que buscamos horizontes en los que ensanchar el espíritu. La mirada queda absorta en la línea de desaparición del astro rey.

Enfrente, la Isla de Saltés. Las luces son ahora señales a la nada. Luces que nunca deben extinguirse. 



Al fondo el muelle de minerales de la minas de Tharsis. Sus railes están oxidados y su malacate e instalaciones, abandonadas a la espera de nuevos impulsos industriales. Tiempos que quizá ya no vuelvan.

Al lado del agua de la ría y en el solitario muelle, hace frío. Una pareja de enamorados, únicos espectadores del atardecer, me disparan una foto.