27.6.12

Por mi mala cabeza

SSSSSSSSSH... CHAAS!... CLOC! Los ojos de los niños, tal y como se puede comprobar en una de las fotos, se abrieron como platos, mientras yo echaba a volar mi imaginación y con estos y otros varios sonidos onomatopéyicos les explicaba a los niños los horrendos métodos de ejecución no de tortura, como se titulaba la exposición.
―A ver niños, ¿cómo preferís morir, como Mariantonieta en la plaza de la Bastilla de París,  o como cualquier Pedro Pérez, hereje, a las afueras de cualquier villorrio castellano?
Y mis niños, espantados de terror y temblando de miedo, en tanto que mi esposa me echaba la bronca, dirimían entre ellos, pobrecicos, cuál de los dos terribles instrumentos era el elegido en un imposible y cruel -lo reconozco- supuesto caso de condena a muerte.
Y les expliqué explayándome, las diferencias entre la sofisticada, expeditiva y limpia guillotina que seccionó las cabezas de tantos aristócratas en pleno periodo revolucionario francés, o el simple, largo y horrendo invento español que consistía en una simple jaula de hierro oxidado con una argolla en lo alto para colgar de cualquier almena y que el tiempo hiciera su trabajo...
Mi mujer, ya digo, me echó la bronca y me recriminó que yo siendo un miedica incapaz de ver una peli de Alfred Hitckok, les estuviera metiendo esas historias truculentas a los niños. Hube de reconocer mi error pero el daño ya estaba hecho. Continuamos visitando aquella horripilante muestra donde se exponían otros instrumentos garrote vil, dama de hierro, pirámide..., máscaras de la muerte, potros, sambenitos, y un terrible etcétera afortunadamente sólo para exponer.
Entoné el mea culpa (hace ya más de veinte años de ello) y aunque estuve mucho tiempo arrepintiéndome de aquellos sonidos que yo imaginé: el SSSSSSSSSH de la cuchilla bajando, el CHAAS! del tajo sobre el cuello, y el CLOC!! del golpe de la cabeza seccionada cayendo, o la jaula terriblemente simple dejando que el solano y la sed acaben con la vida en medio de una lenta, dolorosa y larguísima agonía, hoy digo como que doy aquella lección por bien empleada porque mis hijos no lo han olvidado, y saben que hay cosas que se deben conocer, saber que aquellos instrumentos realmente se usaron, fueron artefactos diabólicos, símbolos de las intolerancias y que nunca vuelvan a ser usados, no más que como objetos de exposición de visita casi obligatoria.
Pero según mi esposa, tuve muy mala cabeza...

Nota: para los lectores sensibles, se advierte que ¡tranquilos!   pues el esqueleto enjaulado era de pega... imagino...  :-( 

10 comentarios:

  1. jajaja mi cara era un poema, como se puede comprobar en la foto! Lo que más me impactaron fueron la guillorina y el palo "empalador" :S

    Rocío (la de amarillo con ojos como platos)

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  2. Rocío
    aún te dura el susto...
    Y no era el palo "empalador", sino... ENCULADOR...
    sin comentarios :-)

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  3. Amigo mio.

    algunos métodos didácticos, son durillos de llevar a la practica, tu esposa te recriminaba, la mía me hubiese guillotinado, o se dice hubiere.

    saludos

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  4. La verdad es que fui un poco duro. Realmente entramos sin saber el contenido. Hoy se parten de la risa recordando aquellos terroríficos instrumentos reales.
    Más miedo pasé yo con algunos métodos que vi.

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  5. Me acuerdo perfectamente !!!! Pase un día de fábula , me reí y me sorprendí a partes iguales . Pequeños grandes momentos.
    Por cierto, el instrumento que me resulto curioso era una especie de mcanismo con forma de pera que se introducía donde la espalda pierde su nombre y una ve dentro, accionando una rueda , el mecanismo aumentaba de tamaño ...

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  6. Sólo a ti se te ocurre llevar a tus renacuajos a un exposición tan "horripilante".

    No obstante, la historia es la historia, nos guste o no lo que haya pasado. Pedagogicamente hablando tampoco es tan duro.

    Para mí es más cruel que los niños de hoy en día puedan tragarse Salvame o programas similares diariamente en la tele.

    Te diré más, la tele de hoy en día es también una herramienta que tortura nuestros sentidos y nuestra independencia.

    Y a veces, a mí me apetece pasar por la guillotina a más de un@ que vive a costa de la vida de los demás.

    Todo dicho desde la ironía, claro.

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  7. Anónimo
    el instrumento que te refieres se llama Enculador (con perdón) y se iba introduciendo poquito a poquito :-) y todo iba aumentando de tamaño :-(

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  8. Beni
    entramos equivocadamente a la exposición, pero ahora me alegro.
    A ver si ves, como yo, programas de TV instructivos y te dejas de belenes y kikos matamoros, así como de grandes hermanos o de otras "cosas". Te aconsejo los programas de la 2, que hay una serie de doscientos capítulos que trata sobre la reproducción y cosecha de la soja en China. Es muy instructivo y entretenido.

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  9. Ay¡¡¡ José Antonio ¡¡¡

    No veo la tele aunque quisiera...estoy secuestrada profesionalmente hablando...cosas de la crisis y el más x menos...
    Ahora las empresas funcionan como los supermercados...

    Me guardo mi tiempo para alguna serie liviana que no me complique la vida y una peli de vez en cuando descargada de sitios prohibidos.

    Me gusta el riesgo :)

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  10. Beni
    no seas así, repito: La 2, reproducción genética de la soja y recolección en la China...

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