27.4.11

Un tren español (EPÍLOGO) ©Jose A. Bejarano

Concluye su relato el sefardí Acostas:
<< Al amanecer del 15 de noviembre  de 1936, en medio del fuego cruzado de artillería, mi batallón recibió la orden de reconquistar un edificio que, ironías del destino, llamaban la Sinagoga(*) el cual había sido tomado y guarnecido la noche anterior por una compañía enemiga. En medio de los descampados batidos por la metralla, a rastras por el endurecido suelo, nos acercamos recorriendo un camino aledaño a la cercana Ciudad Universitaria. Nunca lo he podido recordar bien, pero en el momento de iniciar una corta carrera en zigzag hacia los muros de aquel edificio tratando de descubrir algún distintivo que lo identificara noté cómo algo, abrasador y doloroso se introducía en mis entrañas, y con mi mano izquierda taponando la herida sentí la palpitación y suave tibieza de la sangre. Permanecí caído hasta que los camilleros pudieron recogerme. El inmueble continuaba inalcanzable y pude ver, por última vez antes de perder la consciencia, las siluetas que asomaban y se ocultaban tras las destrozadas ventanas, mientras su fusilería y su artillería ligera barrían los alrededores levantando pequeñas y siniestras nubes de polvo, dejando decenas de muertos y heridos.
En un vetusto hospital del centro de Madrid pasé setenta días curando mis heridas siéndome imposible, debido a los efectos de la morfina, pormenorizar dicho periodo. Pero lo más doloroso fue pensar que una semana había sido todo lo que pude ofrecer a la causa abandonando país, creencias, familia y amigos.
En el tren-hospital que me evacuaba a Valencia, el 27 de enero de 1937 —en plena Pascua— me prometí a mí mismo, Mosé Acostas —aún Bruno Vasanov— que alguna vez retornaría(*).

Y así, sumido en íntimas sensaciones, el paisaje se iba ensanchando mostrándome, con toda su crudeza, los yermos, inermes y helados campos de aquel terrible invierno de España, mi ansiada, mi frustrada Sefarad... >>.  
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GLOSARIO :
(*)SINAGOGA.-  No ha logrado el autor datos sobre la guarnición, defensa, situación exacta y funciones del inmueble. Ahora bien, sin pretensiones de historiador, ha encontrado —fortuitamente y con gran sorpresa— una clara referencia del enclave en una copia de la hoja de servicios de “Martín Zamorano Sil, nacido el 14 de agosto  de 1914 en San Protasio (Salamanca), sargento perteneciente al 1er Tabor del Grupo de Fuerzas Regulares de Melilla nº2 Expedicionario, herido durante la defensa del edificio ‘La Sinagoga’, en Madrid, el 17 de noviembre  de 1936, e ingresado en el Hospital de Griñón (Madrid)”.
Así pues he aquí la unidad que, sin duda, ocupó el edificio en cuestión. Si bien no hace al hecho relatado —aunque resulta significativa y sorprendente la coincidencia de lugares, y casi de fechas, de las dos bajas, Mosé alias Bruno, y Martín— procede señalar que este último falleció meses después como consecuencia de las heridas sufridas en el frente de Guadalajara, pero esta sería “otra historia”.

(*)RETORNO.- Según el relato de Mosé Acostas al autor, con posterioridad a su salida de España, recorrió Europa, siendo internado en un campo de concentración nazi, hasta su regreso a Estambul, donde se instaló definitivamente. No tuvo posibilidad de regresar a España.
NOTA DEL AUTOR: Mosé Acostas falleció el 16 de abril de 1995, según pude constatar por medio de la inestimable información de un funcionario de la Embajada de España en Ankara.

7 comentarios:

  1. José Antonio: el glosario, muy atinado. Tus notas aportan datos, climas y sensaciones. Saludos.

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  2. Gustavo
    Gracias por tu valiosa opinión, y te recuerdo unas palabras que se me quedaron grabadas, espero que por mucho tiempo, y que dijo ayer mismo una gran escritora, Ana María Matute, al recibir el Premio Cervantes 2011: "El que no inventa, no vive".

    Amo la vida... apostillo yo.

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  3. http://angeles-piensoluegoescribo.blogspot.com/

    Hoy me conformo con comunicaste la nueva dirección de " pienso luego escribo " por si quieres seguir cerca.

    Gracias y un abrazo. A.

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  4. Angeles
    visito tu blog con frecuencia. Gracias por dejarme la dirección de escriboluegopienso.

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  5. Muy buena historia José Antonio. Siempre es instructivo leerte.
    Te dejo un abrazo inmenso

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  6. Belkis
    Muchas gracias por el calificativo que me dedicas.
    Si consigo instruir algo es porque antes he tratado de paliar mi ignorancia, me documento, y lo traslado para quien quiera saber loque yo descubro asombrado.
    Otro abrazo para ti, amiga

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  7. Pues una semana Bruno - Mosé... que hicistes todo por la causa y más suerte que Matín que no llegó a vivir tanto.
    A la vueta he terminado tu relato:)
    Un beso.

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