16.4.11

Un tren español (3) ©Jose A. Bejarano

Los hermosos paisajes, de verdes e inmensas praderas, fueron testigos de  nuestra entrada en Francia, la frentepopulista, coreada por cánticos y vítores en todos los idiomas europeos.
París se presentó ante nosotros como una hermosa ciudad, siendo agasajados en la misma Estación Este. Durante tres días estuvimos alojados en unas dependencias del Ministerio de la Guerra, donde nos fueron agrupando por nacionalidades, idiomas y afinidades políticas. Allí conocí a la persona que estaba encargada de reclutar a aquel contingente humano, al que llamaban Broncev(*), quien se movía entre los corrillos de voluntarios hablando animadamente, anunciándonos la pronta llegada a los campos donde se estaba librando, decía, el porvenir de Europa.

París nos despidió con alegría cuando nos dirigíamos caminando hacia la estación de Austerlitz; nosotros correspondíamos con emoción aquellas demostraciones de cariño.
El viaje hasta Cerbère, en la frontera del Sur, a través de onduladas colinas repletas de viñedos y bosques, constituyó para nosotros un auténtico paseo, parando en diversas ciudades hasta llegar a la línea divisoria del país tantas veces nombrado y tantas veces añorado. Cruzamos la frontera, el 9 de octubre, caminando en silencio bajo la curiosa mirada de los gendarmes y la actitud displicente de los guardias españoles.
(*)sobrenombre de Josip Broz —mariscal Tito, desde 1945, Presidente de Yugoslavia—, para los voluntarios del Partido Comunista con destino a España.
 Continúa

6 comentarios:

  1. a 200 mts de esta estación de Austerlitz, estuvimos hospedados el mes pasado. Comprenderás que este viviendo tu narración con plena intensidad.

    un abrazo

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  2. Pedro
    París, Brigadas internacionales, 1936... Madrid.
    Espero que sigas leyendo, no es muy largo.
    Un abrazo

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  3. Bueno,José Antonio,lo que me estaba perdiendo,ahora que he viajado a Alemania tu relato me llega cercano y directo...El pasado se hace presente y vivimos aquella experiencia...Bien dicen que hay mundos paralelos,tú nos acercas a ellos,amigo.
    Mi abrazo y recordaré que he de pasar a tu blog.
    FELIZ FIN DE SEMANA,isleño jubilado.
    M.Jesús

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  4. Maria Jesús
    la historia está para recordarla y no repetirla. Me gusta la historia, indagar en los cuándo, los cómo, y los porqué, y luego la interpreto y la reescribo, no sé si construyo mundos paralelos, pero son mis mundos.
    Feliz fin de semana y reitera mis felicitaciones a tu madre.
    Desde la isla 61, un saludo y un beso para ti...

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  5. Laura
    No pienses que esta historia es invención o figuraciones mías. Trenes llenos de chavales de todas partes del mundo llegaron a nuestro pais a luchar, unos conscientemente y otros a ciegas o en busca de aventura. España fue la tumba de muchos de ellos y un recuerdo imborrable para todos, añun supervivientes.
    Los "trenes españoles", decían a su paso.
    Gracias por tu compañía...

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