13.4.11

Un tren español (2) ©Jose A. Bejarano

Al llegar a Sofia mantuvimos una reunión —junto a cinco jóvenes más— en un discreto local del centro de la ciudad, donde fuimos adscritos a una expedición que partió por tren el día siguiente. Siguiendo los consejos de los dirigentes me entregaron una nueva documentación, consistente en un pasaporte búlgaro, a nombre de Bruno Vasanov.
El tren español(*), como alguien comenzó a denominarlo, se puso en marcha. Al fin, con una nueva identidad, iba a conocer el lugar de mis ancestros: la vieja y desconocida Sefarad que, decían, comenzaba a desangrarse.
Durante la lenta travesía por Yugoslavia iba comprendiendo la variedad de gentes, el mosaico que formaba la vieja Europa; al llegar a Zagrev, decenas de nuevos voluntarios, enarbolando rojas banderas, abordaban el tren abarrotando los vagones que iban añadiéndose. Los paisajes cambiaban con el transcurrir de las horas y, desde los Balcanes, íbamos recorriendo las llanuras adivinándose en el horizonte los Alpes que bordeaban Austria. Innsbruck fue una repetición de lo ocurrido en Zagreb con inspecciones y  controles por parte de las autoridades locales.
Elevadas cumbres, a través de la noche, nos acompañaron hasta Zurich —el oasis suizo— donde, el 2 de octubre, fuimos aclamados por una multitud, tras los discursos, augurándonos la gloria de la victoria sobre el fascismo. Ismet, de quien no me separaba, hizo notar la ausencia de enseñas y la nula mención al partido al que casi todos decían pertenecer. Mas en aquellos momentos, nadie necesitaba de banderas o consignas, tan sólo caminar en busca del honor o del incierto destino.
(Continúa)
(*)TREN ESPAÑOL.- Denominación que se daba a los trenes fletados desde el Este de Europa por BRONCEV, sobrenombre de Josip Broz —mariscal Tito, desde 1945, Presidente de Yugoslavia—, para voluntarios del Partido Comunista con destino a España.

4 comentarios:

  1. Nos entregas este relato a smalls bites -pequeños bocados- ¡eso está muy bien! Así nos mantienes con la intriga...

    Te seguiré leyendo en unos días, Jóse... ya que estaré "out line" otros tantos...

    Estoy desenado saber más cosas sobre Bruno Vasanov...

    Un enorme beso.

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  2. A pequeñas dosis, de un atracón... ya no sé cómo hacerlo.
    Me alegra y te agradezco que lo leas, de verdad.
    Feliz vacación y te deseo lo mejor.
    Un beso

    PD: tienes un bello castellano, no me falles...

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  3. Bruno...A mí en estos relatos me gusta el atracón :))
    Seguiré leyendo, aunque sea poco a poco.
    Un beso.

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  4. Laura
    ya digo, no acierto pero gracias por leer. No es muy largo.
    Un beso

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