31.12.10

Las diez: Feliz año!!!

Poco tiempo después me di cuenta del privilegio de haber pasado aquella Nochevieja que para el abuelo Amancio y para mi acabaron a las diez de la noche cuando por la Radio Nacional de España sonaban solemnes pausadas diez campanadas y el abuelo, después de comer al son de las campanas nuestros diez granos de uvas negras pasas, colgadas en el desván desde la vendimia, me acarició la cara con sus rugosas, encallecidas manos de albañil y mirándome con una lágrima que le asomaba, me dijo que echaba mucho de menos a la abuela, a su amada Vale, que le era insoportable la vida sin ella, que yo era muy joven para entenderlo... que procurase no olvidarla nunca... que no olvidase las meriendas, las travesuras, las noches que yo había dormido en su casa haciéndoles compañía, que yo, el Jose, "nuestro Jose" los había alegrado los últimos meses de vida de la abuela y que él, abuelo Amancio, no quería marchar sin saber de primera mano que el amor de su nieto preferido no se marchitaría nunca.
Por la radio, aquella noche, faltando dos horas para que 1958 marchase para siempre, el parte volvía a emitir el discurso de Franco y algunas noticias de Mohamed V del reino alahuita. Mi abuelo sonrió por un momento, y para alegrarme la salida del viejo año, se levantó y tomando una botella de anís La Praviana, me escanció unos miliitros, añadío agua helada del recien estrenado grifo, y me la ofreció. Nunca, me hizo prometer, le diría nada a nadie de este primer y mejor brindis que nunca haya hecho con nadie. El abuelo Amancio, con su copita colmada de anís, y yo, con mi copita de agua endulzada con el maravilloso licor, juntamos nuestras copas, me miró y dijo: Brindo por ti, hijo mio, Jose, gracias por todo lo que nos has dado, a tu abuela y a mi.
Y chocamos nuestras copas,y él se la bebió de un trago, mientras que yo tuve que hacer un esfuerzo porque me raspaba la garganta. Pero al final, animado por mi venerable abuelo Amancio, terminé por acabarlo. Y comencé a reir, y mi abuelo comenzó a cantar por lo bajini un villancico ancestral del pueblo, y reimos un rato, y al poco nos fuimos a la cama, y me acurruqué a su lado, y me dormí, en aquella majestuosa cama de barrotes metálicos y dorados donde faltaba la abuela. Y al despertar ya era otro año, "más viejo" me dijo mi abuelo, mientras en la cocina me preparaba un tazón de leche migada. Por la ventana, la nieve caía...
Abuelo Amancio, maestro albañil

Abuela Vale, su esposa
PD: Mi abuelo Amancio no vería terminar el año 59... Se fue para siempre y a mi me dejó vacío de abuelos a mis nueve años. Y yo volvía a mi propia casa, con mis padres. Cada Nochevieja, bebo en su recuerdo una copita de agua con un poco de anís. Y he traicionado la promesa de no desvelar el pequeño secreto. Mi abuelo querido...  

10 comentarios:

  1. No creo que al bueno del abuelo Amancio le importe que hayas desvelado su promesa, seguro que él estará contento de que lo compartas.

    ¡Feliz año, Jóse! Que todos tus sueños se cumplan y disfrutes de muchos momentos felices al lado de Carmen.

    Un fuerte abrazo.

    PSD: Revisa el año, creo que te refieres a 1958 y has puesto 1858... sé que no eres tan viejo, jejeje :D

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  2. Gracias Mar, amiga. He despertado temprano porque algo me hacía despertarme. Era un aviso de que el tiempo puede ser estirado a nuestro antojo, pero no hasta el extremo de atrasar todo un siglo. Gracias.
    Y de los abuelos qué decir. Yo ya lo soy...
    He querido, sin embargo jugar a ser Mario, Vargas Llosa, y he querido mezclar realidades y ficciones, y me he servido de mis queridos abuelos, que sé que me perdonarían, desde el cielo que sé que habitan.
    Feliz año nuevo al lado de los tuyos, querida Marsolana...

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  3. Brindo por aquellos que no están, pero que son los protagonistas de hermosos recuerdos.

    Feliz entrada en 2011.

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  4. Jose Antonio...

    Por aquellos que nos dejaron pero que siempre estarán en algún lugar de nosotros, y por todos los que nos rodean, seamos justos y desprendamos amor. Querido amigo: ha sido un año en el que te he ido conociendo y ha sido y es un placer contarte como amigo.

    Feliz 2011 y un fuerte abrazo

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  5. Tu abuelo Amancio hoy habrá sonreido junto a Vale, cuando hayan visto este bonito recuerdo...No creo que le importe el que hayas contado el secreto
    Y como notamos la falta de los nos dejaron en estos días!!
    Que paseis una buena noche!!
    Y podamos seguir contandonos cosas.
    Dos besos uno para Carmen,otro para tí.De Paco y mío

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  6. Susana, alzo mi copa junto a la tuya en honor de los que nos precedieron, coprotagonistas de tantas hermosas historias y vivencias...
    Feliz 2011

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  7. Felix, poco a poco los recuerdos van desprendiéndose y caen como gotas de rocío sobre la hierba.
    Son recuerdos que refrescan y alivian nuestro más íntimo ser. Es como si llegara la hora de saldar todo lo que uno es, gracias a los que nos precedieron.
    Gracias por tu alta consideración.
    Un abrazo de felizañonuevo!

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  8. Laura, el abuelo Amancio era maestro albañil y yo, creo, su nieto preferido aunque siempre andaba regañándome porque metía las manos en el fino yeso que vendía.
    Mi abuelo me cortaba unas rebanadas finas de pan "asentao" rociadas de vino y espolvoreadas de azúcar... y ese era otro de los secretos que mi madre nunca conoció.
    En su casa nací, y en su casa me crié.
    Su casa fue mi segundo hogar.
    Y su cariño, de los dos, me hizo un superviviente.
    Feliz año para los dos bejaranos, Paco y Laura.

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  9. Bonito relato, si señor, y bonita manera de acabar aquel 1958.

    En serio, José Antonio, que me ha encantado esta narración. Ha sido curiosa, interesante, emtrañable, bella...

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  10. Adelaida, Adelaida... gracias porque te haya parecido un relato.
    Fue una, entonces, una bella Nochevieja de diez campanadas.
    Hoy me trae recuerdos de tiempos idos. De seres queridos que no volveremos a ver. De que el tiempo cae como la arena en un reloj. Grano a grano... y la ampolla inferior se va colmando...
    Si te ha encantado esta "narración" daré por bueno que hace 18.996 dias brindaría por la vida y hoy, 455.904 horas alguien como tú y otros amigos sepan apreciarla.
    Un beso, amiga

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