5.9.10

TRINAKRIA (8) ©Jose A. Bejarano

Gianlucca acaba de poner un e-mail a Iessica porque no puede soportar más la presión. Le ha dicho que se siente amenazado. Intuye que la ha perdido por no haber sido capaz de retenerla a su lado. Está pensando seriamente abandonar Sicilia y correr junto a ella. Reconoce haber sido un egoísta al pretender que ella, emancipada e independiente, con la carrera que tanto esfuerzo le costó acabar, lo dejara todo para quedarse con él. Ahora reconoce el error cometido.
Hace dos horas que le han llamado a una cita en Palermo. En pleno centro, en un edificio reconvertido para lujosos apartamentos, entre el Palacio de Justicia y el Teatro Massimo, comparece ante una comisión. Allí le hacen ver el “grave” error cometido al tomar contacto, “un contacto inaceptable, contranatura, mortal para la seguridad de la Familia, con la hija del enemigo ejecutado por tu propio padre”.
En vano es lo que puede Gianlucca decir en su favor. De nada le vale aducir que lo único que le une a Iessica es simplemente amor, y que incluso ella se encuentra en Atenas, alejada de toda relación con la Isla.
—Ésa es —le dicen— esencialmente una de las más importantes implicaciones del caso: que está fuera de nuestro control.
—Nadie nos garantiza —siguen diciéndole a Gianlucca—, que por tu negligencia no pongas en peligro las operaciones que están en marcha. Y en Atenas, precisamente, tenemos grandes esperanzas con las obras públicas que han de llevarse a cabo allí.
—Gianlucca Santapola, la Familia ya no puede confiar en ti. Estás tocado. Y has faltado al honor que, en su momento, juraste guardar. La Familia es severa, pero sabe considerar también la ausencia de voluntariedad. Debes abandonar la isla en un plazo no superior a veinticuatro horas. Te aconsejamos que sigas nuestro consejo.
Al salir a la noche de Palermo, un escalofrío le recorre la espalda. No tiene dónde ir, y además Iessica no contesta a sus mails.
Sube al BMW y comienza a callejear por las abarrotadas calles de Palermo mientras su cerebro va procesando toda la información que ha asimilado unos minutos antes.
(Continúa)

No hay comentarios:

Publicar un comentario


Me encantan las visitas.
No lo dudes, amig@... y entra, las puertas están abiertas de par en par.
Comenta, critica, sugiere, aporta.
Enriquece mi bloc.
No aceptaré anónimos...

G R A C I A S